El Parlamento Europeo ha endurecido su posición sobre la crisis vivida en Ceuta los días 30 y 31 de julio. Un total de 435 eurodiputados respaldaron una enmienda que califica expresamente lo sucedido como una «invasión» de la ciudad y denuncia la utilización de los flujos migratorios irregulares como instrumento de «guerra híbrida» contra un Estado miembro de la Unión Europea. La propuesta obtuvo 435 votos a favor, 209 en contra y 13 abstenciones.
El texto aprobado condena el ataque a la frontera meridional de la Unión en Ceuta y considera que la posterior entrada masiva supuso un ataque contra la integridad territorial y la soberanía de España. La Eurocámara reclama además una investigación independiente y exhaustiva que permita determinar quién estuvo detrás de la planificación y ejecución de los acontecimientos y cuáles fueron sus objetivos.
La posición socialista quedó situada frente a esa iniciativa. Fuentes del PSOE habían comunicado antes de la votación que sus eurodiputados se posicionarían en contra, argumentando, entre otras razones, que no se había exigido una investigación semejante en anteriores crisis migratorias. La votación concreta de esta enmienda no fue nominal, por lo que no existe un registro público individual que permita comprobar el sentido del voto de cada eurodiputado.
El pronunciamiento supone un cambio significativo en el lenguaje empleado por la institución comunitaria sobre Ceuta. La Eurocámara ya no circunscribe los hechos exclusivamente a una crisis migratoria, sino que los incorpora al debate europeo sobre amenazas híbridas, seguridad de las fronteras e integridad territorial.
Este jueves, además, el Parlamento Europeo aprobó una resolución específica sobre Ceuta por 339 votos a favor, 225 en contra y 16 abstenciones, en la que vuelve a denunciar la instrumentalización de la inmigración irregular como herramienta de guerra híbrida y exige respeto incondicional a la integridad territorial de los Estados miembros.
