Más de 1.200 migrantes que permanecían asentados en la playa del Trampolín, en Ceuta, han decidido regresar voluntariamente a Marruecos después del operativo desplegado durante los últimos días para desalojar este asentamiento improvisado.
La operación comenzó el domingo y culminó este lunes con el traslado de las personas que todavía permanecían en la zona hasta el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) situado en el Tarajal, donde debían ser identificadas y registradas.
Sin embargo, una parte mayoritaria optó por no continuar con el procedimiento y regresar al país vecino. Según fuentes policiales citadas por EFE, muchos de ellos llevaban más de dos meses en Ceuta después de haber llegado durante la entrada masiva registrada a finales de julio.
Para poder regresar, los migrantes formalizaron su decisión de renunciar al procedimiento de protección internacional que hubieran iniciado, con asistencia de intérpretes. Los retornos fueron especialmente numerosos durante la jornada del domingo, mientras que este lunes el ritmo fue menor.
