La limpieza submarina realizada en Santiago del Teide deja al descubierto una preocupante acumulación de residuos en la dársena, algunos de ellos altamente contaminantes.
Cerca de 1.700 kilos de residuos fueron retirados del fondo del Puerto Deportivo de Los Gigantes, en Santiago del Teide, durante la gran jornada de limpieza submarina celebrada el pasado sábado 3 de octubre.
La actuación fue organizada por el centro de buceo Diving Angel y el Ayuntamiento de Santiago del Teide, con la colaboración de Los Gigantes Marina y Los Gigantes Beach Club. La convocatoria había movilizado tanto a buceadores titulados como a voluntarios encargados de trabajar en superficie y clasificar todo lo recuperado.
El resultado ha sido especialmente llamativo. Del fondo de la dársena salió un contenedor de basura completo, neumáticos, chatarra y una enorme cantidad de botellas de vidrio, latas de cerveza y refrescos.
Pero lo más preocupante fue la aparición de residuos potencialmente mucho más dañinos: baterías, filtros de aceite y recipientes todavía con aceite, elementos capaces de liberar hidrocarburos y metales pesados al medio marino.
La iniciativa pretendía precisamente retirar residuos acumulados y contribuir a proteger un entorno especialmente sensible de la costa oeste de Tenerife. Los Gigantes cuenta además con unos fondos de gran riqueza natural y una importante presencia de fauna marina.
La imagen que deja la limpieza tiene dos caras: la del esfuerzo de los voluntarios que consiguieron sacar casi dos toneladas de basura del mar y la de una realidad difícil de justificar: buena parte de esos residuos nunca debieron acabar bajo el agua.
Botellas, latas, neumáticos, baterías y aceite. 1.700 kilos que estaban donde nunca debieron estar: en el fondo del Puerto de Los Gigantes.
