Se retira el más grande: Pedro Rodríguez, el tinerfeño que lo ganó todo y nunca perdió la humildad

pedro

Pedro Rodríguez Ledesma cuelga las botas a los 39 años. El futbolista tinerfeño ha anunciado su retirada del fútbol profesional después de una trayectoria que lo llevó desde Canarias hasta la cima internacional. Campeón del mundo con España en 2010 y de Europa en 2012, Pedro se despide convertido en una referencia del deporte de las islas. «Gracias, fútbol, por hacerme tan feliz», ha escrito en su mensaje de despedida.

Su historia comenzó en el San Isidro y cambió de dimensión con su llegada al Barcelona. Allí encontró el camino hacia la élite y se convirtió en una pieza importante del equipo de Pep Guardiola. Entre estrellas como Messi, Xavi e Iniesta, el tinerfeño se ganó su lugar con goles, trabajo y una capacidad especial para aparecer en los momentos decisivos. En 2009 marcó en las seis competiciones oficiales que disputó el conjunto azulgrana.

Con el Barça conquistó tres Champions, cinco Ligas y dos Mundiales de Clubes. Su gol ante el Manchester United en la final de Wembley de 2011 quedó entre las imágenes inolvidables de su carrera. Después triunfó en el Chelsea, donde añadió a su palmarés la Premier League, la Copa inglesa y la Europa League, antes de continuar su trayectoria en la Roma y la Lazio.

Con España vivió la mayor conquista de nuestro fútbol: fue titular en la final del Mundial de Sudáfrica. Dos años después también formó parte de la selección campeona de Europa. Cerró su etapa internacional con 65 partidos y 17 goles.

Tenerife despide a un futbolista que llevó el nombre de la isla por los grandes estadios del mundo. Pedro se marcha con una carrera extraordinaria y un lugar propio en la memoria del fútbol: el del chico que salió de Canarias y terminó levantando los trofeos que cualquier jugador sueña con conquistar.