El mandatario estadounidense acusa al líder ucraniano de bloquear un acuerdo de paz y defiende su pacto con Putin para aumentar las exportaciones de combustible ruso
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha elevado la tensión con Ucrania al reclamar un cambio de liderazgo en Kiev. «Creo que ha llegado el momento de que Ucrania tenga un nuevo presidente», afirmó este sábado, después de cargar contra Volodímir Zelenski por sus críticas al acuerdo energético alcanzado con el mandatario ruso, Vladímir Putin.
Trump justificó sus declaraciones por los ataques ucranianos contra refinerías e instalaciones petroleras rusas, que considera perjudiciales para el mercado internacional de combustibles. Según el presidente estadounidense, estas operaciones están contribuyendo al encarecimiento del diésel y perjudicando a sectores como la agricultura y la ganadería de su país.
«Sugiero que busquen un nuevo líder capaz de llegar a un acuerdo», declaró Trump, quien acusó a Zelenski de haber desaprovechado distintas oportunidades para poner fin a la guerra. También sostuvo que el conflicto comenzó por una supuesta incompetencia del Gobierno ucraniano.
Un pacto con Putin que indigna a Kiev
Las declaraciones llegan después de que Trump anunciara un acuerdo con Putin para incrementar el suministro de diésel ruso a los mercados internacionales y aliviar la subida de los precios del combustible. La iniciativa contempla la llegada de cientos de miles de toneladas en una primera fase, con nuevos envíos previstos para los meses siguientes.
El pacto ha provocado el rechazo de Zelenski, que lo calificó de «injusto» e «impropio de un aliado». El presidente ucraniano considera que permitir nuevas exportaciones energéticas rusas supone una concesión a Moscú, al facilitarle ingresos que podrían contribuir a financiar la invasión.
La decisión resulta especialmente controvertida porque Estados Unidos mantenía sanciones sobre el sector energético ruso desde el inicio de la guerra en 2022. El acuerdo anunciado por Trump supone un cambio de posición que ha generado preocupación en Kiev y entre sus aliados europeos.
Los ataques continúan y se enfrían las negociaciones
La tensión diplomática coincide con la continuidad de los ataques contra infraestructuras energéticas. Ucrania golpeó una terminal petrolera en la región rusa de Rostov, mientras que los bombardeos rusos sobre Zaporiyia dejaron al menos 20 muertos, según las autoridades ucranianas.
Además, la delegación de Kiev que se encontraba en Florida para mantener conversaciones con representantes estadounidenses adelantó su regreso, en un contexto de creciente distanciamiento entre ambos gobiernos.
El enfrentamiento abre un nuevo interrogante sobre el papel de Washington en las negociaciones para poner fin a la guerra. Mientras Trump insiste en que Zelenski debe aceptar un acuerdo, el Gobierno ucraniano advierte de que aliviar la presión económica sobre Rusia puede reforzar su capacidad para prolongar la ofensiva.
