La exalcaldesa de Barcelona Ada Colau se ha mostrado dispuesta a renunciar a su candidatura a la Presidencia del Gobierno por el Frente Amplio e incluso a modificar el nombre de la coalición para facilitar la incorporación de Podemos, a menos de 48 horas de que expire el plazo para registrar las alianzas electorales de cara a los comicios del 29 de noviembre.
En una entrevista en TVE, Colau ha asegurado que las negociaciones están «muy avanzadas» y que todavía existe margen para alcanzar un acuerdo que permita concurrir con una candidatura conjunta a todas las fuerzas situadas a la izquierda del PSOE.
La exalcaldesa ha defendido que Irene Montero, que aspira a encabezar la candidatura de Podemos, debe formar parte de esa alianza. «Si una persona genera más consenso que mi candidatura, adelante, cedería. Si el problema es el nombre de la formación, se cambia. No puede ser que por cosas así no se llegue a un acuerdo», ha afirmado.
Colau ha insistido en que el entendimiento debe construirse sin vetos ni condiciones inamovibles y ha abogado por acuerdos «equilibrados», «valientes» y «generosos» entre las distintas organizaciones. A su juicio, las diferencias no se encuentran en el programa político, por lo que ha defendido que el debate se centre en alcanzar una fórmula de integración.
«Hay espacio para que haya un liderazgo muy coral», ha señalado, al tiempo que ha reiterado su disposición a negociar los nombres, la candidatura y la composición de las listas electorales. No obstante, ha precisado que cualquier pacto debe contar con el respaldo de todas las fuerzas y evitar que una de ellas trate de imponerse al resto. «Yo estoy abierta a discutir nombres, candidatura, números de lista… todo se tiene que poder hablar», ha recalcado.
El coordinador federal de Izquierda Unida (IU), Antonio Maíllo, ha valorado la disposición de Colau a facilitar la entrada de Podemos en el Frente Amplio, coalición de la que forma parte su organización. Desde el Parlamento de Andalucía, ha calificado de «acto de claridad meridiana» la oferta de la exalcaldesa de apartarse de la candidatura y cambiar la denominación de la alianza si esas concesiones permiten cerrar un acuerdo.
Maíllo ha apelado a la «responsabilidad» de las formaciones de izquierda ante el momento político actual y ha defendido la necesidad de ampliar el espacio de la coalición. «El sentido común invita a que construyamos un acuerdo», ha afirmado, al expresar su confianza en las posibilidades de entendimiento para poner el Frente Amplio al servicio «de las clases trabajadores».
El dirigente de IU ha advertido, sin embargo, de que la coalición concurrirá a las elecciones generales del 29 de noviembre tanto si alcanza un pacto con otras organizaciones como si finalmente no se produce la integración.
