Marlaska cifra en 12.000 las salidas de migrantes de Ceuta y niega «devoluciones encubiertas»

Marlaska

El ministro del Interior defiende que los retornos a Marruecos se han producido de forma voluntaria o mediante resoluciones judiciales y administrativas, mientras algunos migrantes denuncian haber sido presionados para abandonar la ciudad.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha defendido este viernes la legalidad de las salidas de migrantes desde Ceuta hacia Marruecos y ha rechazado que se hayan producido devoluciones encubiertas. Según los datos facilitados por el responsable de Interior, alrededor de 12.000 personas han abandonado la ciudad autónoma desde la entrada masiva registrada a finales de julio, bien por voluntad propia o como consecuencia de decisiones judiciales o administrativas.

Durante una visita a las instalaciones policiales de la frontera del Tarajal, Marlaska ha respaldado la actuación de la Policía Nacional y la Guardia Civil y ha asegurado que los agentes han intervenido conforme a la legislación nacional e internacional. El ministro sostiene que las salidas se han realizado respetando los derechos de las personas migrantes y con las garantías correspondientes.

Entre las cifras aportadas, el titular de Interior ha señalado que más de 400 personas que habían solicitado protección internacional renunciaron a continuar con sus peticiones antes de que concluyera el procedimiento administrativo. Según su versión, estas decisiones quedaron formalizadas por escrito y se tramitaron con asistencia letrada. Asimismo, ha indicado que se han ejecutado más de 500 expulsiones respaldadas por resoluciones judiciales o administrativas.

Las denuncias sobre los traslados a Marruecos

Las explicaciones del ministro llegan después de que hayan trascendido testimonios de migrantes que aseguran haber sido obligados a regresar a Marruecos durante los desalojos de asentamientos informales en las playas de Ceuta. Dos jóvenes relataron a El País que fueron trasladados hasta la frontera sin que, según su versión, se les ofreciera la posibilidad de solicitar asilo ni se les explicaran adecuadamente las alternativas disponibles.

Interior mantiene, por el contrario, que los traslados respondieron a la voluntad de los afectados y que se les informó de las opciones existentes. La controversia se centra así en las circunstancias en las que se produjeron algunas de las salidas y en las garantías ofrecidas a quienes podían necesitar protección internacional.

Interior prepara nuevas medidas en la frontera

Marlaska también ha anunciado actuaciones para reforzar el control fronterizo, entre ellas la ampliación de los espigones del Tarajal y Benzú y la instalación de un sistema de balizamiento flotante para dificultar el acceso por el agua. Estas intervenciones están pendientes de completar las revisiones e informes necesarios.

El ministro considera concluida la primera etapa del dispositivo desplegado tras la llegada masiva de personas a finales de julio. La siguiente fase se centrará en localizar a quienes permanecen fuera de los recursos de acogida, mantener el refuerzo policial y agilizar la tramitación de los expedientes de extranjería y protección internacional.

La polémica sobre las salidas se produce en un contexto de presión sobre la capacidad de acogida de Ceuta y de debate acerca de las garantías legales de los procedimientos. Mientras Interior sostiene que las actuaciones se han ajustado a derecho, los testimonios publicados por algunos medios mantienen abiertas las dudas sobre lo ocurrido en determinados traslados.