Los líderes europeos encargan a la Comisión una propuesta para cubrir las necesidades de Kiev, aunque todavía no han concretado cómo se financiarán ni cuánto aportará la UE.
La Unión Europea ha reafirmado su respaldo a Ucrania en plena tensión entre Volodímir Zelenski y Donald Trump. La cumbre concluida este viernes en Bruselas deja un compromiso político para sostener al país frente a la invasión rusa, pero mantiene pendiente la fórmula para atender los 70.000 millones de euros adicionales que necesita en 2027.
Zelenski aprovechó su encuentro con los dirigentes comunitarios para reclamar más recursos destinados a defensa, armamento y resistencia del país. Según sus cálculos, el coste de la guerra ascenderá el próximo año a 155.000 millones de euros. El mandatario defendió que la ayuda solicitada resulta necesaria para contener a Rusia y mantener la capacidad de respuesta ucraniana.
El encuentro se celebró bajo la creciente confrontación con Washington. Trump ha cuestionado nuevamente a Zelenski y criticado los ataques ucranianos contra las refinerías rusas. Los dirigentes europeos, por su parte, respaldaron el mantenimiento de las sanciones y expresaron su rechazo al acuerdo sobre diésel alcanzado entre el presidente estadounidense y Vladímir Putin, aunque con discrepancias dentro del bloque.
La respuesta económica sigue abierta. Entre las posibilidades figuran nuevos préstamos, aportaciones nacionales o el recurso a los activos rusos inmovilizados, una opción que continúa generando divisiones. La Comisión deberá presentar una propuesta que permita convertir el respaldo político en financiación efectiva.
El dinero solicitado todavía no está aprobado
Los 70.000 millones reclamados por Zelenski no constituyen una nueva ayuda ya concedida. El acuerdo de la cumbre consiste en abordar esas necesidades y encargar una propuesta a la Comisión. Sigue por determinar el mecanismo financiero y qué parte corresponderá a la Unión Europea y a los demás socios de Ucrania.
