Mariano Hernández Zapata lo había adelantado hace una semana: trabajaría para que el barco destinado a reforzar el suministro eléctrico de Gran Canaria tuviera bandera española y tripulación española. Ahora, el consejero de Transición Ecológica y Energía ha confirmado en el Parlamento de Canarias que esas serán las condiciones del buque.
El compromiso tenía una dimensión energética, económica y laboral. Según el planteamiento que había trasladado Zapata, la llegada de una central flotante debía servir para reforzar el suministro y generar oportunidades para trabajadores españoles, con un retorno para Canarias y el conjunto del país.
La confirmación del pabellón y la tripulación españoles recoge aquella posición. La procedencia turca del proyecto no impedirá, según lo anunciado por el consejero, que el barco opere con bandera española y cumpla las exigencias ambientales, técnicas y de seguridad de España y la Unión Europea.
El siguiente paso será concretar su instalación. La central flotante, con una potencia cercana a los 100 megavatios, cuenta ya con una ubicación considerada viable en el puerto de Las Palmas. La empresa responsable está elaborando el proyecto técnico, aunque todavía no existe una fecha concreta para su llegada. Tampoco se ha detallado el número de empleos que generará.
El Ejecutivo autonómico defiende esta solución como un refuerzo provisional para reducir el riesgo de apagones en Gran Canaria. Zapata ha señalado que la aportación del buque, junto con las plantas de emergencia previstas en El Goro, permitirá afrontar las necesidades de generación de la isla mientras se avanza en la renovación del sistema eléctrico.
