El Hierro vuelve a afrontar la emergencia migratoria entre desembarcos y entierros. La isla ha recibido desde el domingo a 454 personas en tres cayucos, 145 de ellas este lunes, mientras las consecuencias de la travesía vuelven a dejar víctimas mortales. Tres ocupantes de una de las embarcaciones fallecieron y uno de ellos, un adolescente de 17 años, fue enterrado este lunes en el cementerio de Valverde.
La coincidencia de nuevas llegadas y otra sepultura devuelve a la isla imágenes de los momentos más duros de la ruta atlántica. En La Restinga, los servicios de emergencia mantienen la atención a quienes consiguen alcanzar tierra. En el cementerio, autoridades, trabajadores y vecinos acompañan a quienes no han sobrevivido.
La situación centró parte de la comparecencia posterior al Consejo de Gobierno de este lunes. El portavoz del Ejecutivo autonómico, Alfonso Cabello, reclamó al Estado una respuesta «decidida y definitiva» y advirtió de que las muertes no pueden convertirse en una realidad a la que las administraciones terminen acostumbrándose.
El Gobierno canario considera insuficiente la reacción del Ejecutivo central ante un repunte que lleva semanas advirtiendo. Cabello pidió más medios y diálogo, y describió como especialmente complicada la situación de El Hierro, que vuelve a concentrar desembarcos y necesidades de atención inmediata.
El último cayuco llegó este lunes al puerto de La Restinga con 145 personas, entre ellas ocho menores. Sus ocupantes fueron atendidos por el dispositivo sanitario y humanitario desplegado en el muelle, sin que se comunicaran traslados hospitalarios en ese operativo. Su llegada elevó a 454 el balance de personas desembarcadas desde el domingo.
La jornada anterior había dejado un escenario más grave. La atención a uno de los cayucos se saldó con tres fallecidos y seis traslados al hospital, según el balance difundido por el Centro Coordinador de Emergencias del Gobierno de Canarias.
Cabello cuestionó que la reducción de las llegadas en el acumulado anual respecto a 2025 sirva para restar gravedad a lo que está ocurriendo ahora. Según los datos expuestos por el portavoz, las entradas aumentaron un 172% en septiembre y un 185% en lo que va de octubre respecto a los mismos periodos del año anterior.
Para el Ejecutivo autonómico, esa evolución exige reforzar la respuesta antes de que se agraven las dificultades de acogida. Su reclamación al Gobierno central combina la petición de recursos con la exigencia de una actuación sostenida que permita anticiparse a nuevos episodios.
La denuncia de inacción procede del Gobierno de Canarias, que sostiene que la respuesta estatal no está a la altura de las necesidades del archipiélago. En El Hierro, el nuevo balance reúne casi medio millar de llegadas en dos días, tres fallecidos vinculados a una de las travesías y otro entierro.
Una sepultura para un adolescente de 17 años
El cementerio de Valverde acogió este lunes el entierro de un joven de 17 años que había llegado en un cayuco procedente de Gambia y falleció en el hospital de El Hierro. Era una de las tres víctimas mortales vinculadas a esa embarcación.
Sus restos fueron inhumados bajo la referencia administrativa 43-1-19-10-2026. Al sepelio asistieron representantes municipales, integrantes de los servicios sanitarios y de emergencia, miembros de organizaciones humanitarias y ciudadanos a título particular.
El entierro muestra la dimensión humana de una emergencia que continúa después del desembarco. La llegada a puerto no siempre permite salvar a quienes han soportado la travesía y necesitan atención urgente.
Mientras La Restinga recibía a otras 145 personas, Valverde daba sepultura a un adolescente. Dos hechos de una misma jornada que reflejan la persistencia del peligro en la ruta atlántica y sus consecuencias para quienes intentan recorrerla.
