Miles de autónomos de toda Canarias salen hoy a la calle en una protesta que refleja el hartazgo acumulado tras años de subida de cuotas, cargas fiscales crecientes y un laberinto burocrático que ahoga a quienes sostienen buena parte de la economía local.
Los convocantes denuncian que el Gobierno central y las administraciones públicas han convertido al autónomo en “el contribuyente perfecto: el que paga siempre y recibe poco o nada”. Reclaman una revisión inmediata del sistema fiscal, menos trámites, un calendario estable de ayudas y protección real frente a la inflación y el aumento de costes.
“No pedimos privilegios; pedimos poder trabajar sin que nos maten a impuestos”, señalan los portavoces. La movilización apunta a convertirse en un toque de atención directo al poder político: la paciencia del autónomo canario se ha agotado.