El cemento avisa: la construcción en Canarias encadena tres meses de señales de enfriamiento

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Imagen: EFE

La construcción en Canarias presenta una señal que merece atención: las ventas de cemento llevan tres meses consecutivos por debajo de las registradas un año antes. En septiembre se comercializaron 48.564,9 toneladas, un 7,7% menos que en el mismo mes de 2025, según la estadística publicada el 20 de octubre por el Instituto Canario de Estadística.

El análisis de estos datos realizado por La Gaceta de Canarias pone el foco en la continuidad del retroceso. Julio, agosto y septiembre arrojan comparaciones interanuales negativas. La repetición durante todo un trimestre da mayor relevancia al indicador que una oscilación aislada.

El cemento constituye un termómetro indirecto de la actividad constructora. Su evolución permite observar el movimiento de una materia prima vinculada a viviendas, rehabilitaciones, equipamientos y obra civil. Por eso, esta secuencia merece incorporarse al seguimiento económico del sector.

La lectura exige distinguir dos velocidades. Entre enero y septiembre se vendieron 468.273,6 toneladas, un 3% más que durante el mismo periodo del año anterior. El balance acumulado sigue siendo positivo, pero convive con tres meses de retrocesos. El avance de los primeros meses puede mantener favorable el conjunto del ejercicio mientras la actividad más reciente pierde fuerza.

Este contraste abre una cuestión relevante para Canarias: cómo se están trasladando los proyectos anunciados y las inversiones previstas a la ejecución efectiva de las obras. El seguimiento debe cruzar las ventas de materiales con las certificaciones, las viviendas iniciadas y terminadas y el empleo del sector.

La estadística del cemento, por sí sola, no permite atribuir las caídas a retrasos administrativos, costes, falta de trabajadores o menor demanda. Tampoco acredita una contracción general de la construcción. Sí aporta una advertencia concreta: el crecimiento acumulado necesita examinarse junto a la evolución del último trimestre.

Un termómetro que exige seguimiento

El interés editorial está en comprobar si septiembre cierra una corrección temporal o prolonga una pérdida de impulso. Las próximas publicaciones permitirán evaluar la persistencia del descenso. Mientras tanto, la secuencia ya justifica mirar más allá del volumen de inversiones anunciado y comprobar el ritmo al que esas actuaciones se convierten en obras ejecutadas.