La alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, ha subrayado este martes que Estados Unidos sigue siendo “el aliado más fuerte y necesario” para la seguridad europea, pese a las dudas que atraviesan las relaciones transatlánticas en los últimos meses.
Kallas, que mantiene una posición firme frente a la amenaza rusa y en favor del refuerzo militar europeo, insistió en que la cooperación con Washington “no es opcional, sino estratégica”. La dirigente recordó que la defensa común, especialmente en el Báltico, depende del compromiso estadounidense y de la coordinación constante entre ambas orillas del Atlántico.
Sin embargo, la diplomática estonia también admitió que la UE “debe reforzar su propia capacidad de actuación”, evitando depender exclusivamente del paraguas militar norteamericano. La combinación de alianza y autonomía, señaló, será clave en un escenario internacional marcado por la presión de Moscú y la creciente competencia global.
Las palabras de Kallas buscan enviar un mensaje doble: calmar los temores en Europa ante posibles cambios en la política exterior estadounidense y, al mismo tiempo, exigir a la Unión una mayor responsabilidad en materia de defensa.
En un momento de incertidumbre geopolítica, la alta representante volvió a recordar que “la seguridad de Europa se construye con Washington, no sin él”.