Guerra legal y financiera en Europa por los fondos congelados del Kremlin
La Unión Europea ha dado un paso decisivo en la batalla económica contra Rusia al blindar de forma indefinida cerca de 210.000 millones de euros en activos del Banco Central ruso depositados en territorio comunitario, con el objetivo de que ese dinero pueda servir para financiar la reconstrucción de Ucrania tras casi cuatro años de guerra. La decisión, impulsada desde Bruselas, busca impedir que el Kremlin recupere esos fondos y evitar bloqueos políticos internos dentro de la UE que hasta ahora obligaban a renovar las sanciones cada seis meses .
La mayor parte de esos activos se encuentran custodiados por Euroclear, la cámara de compensación financiera con sede en Bélgica, convertida ahora en epicentro de una crisis legal de alcance internacional. La Comisión Europea defiende que no se trata de una confiscación directa, sino de una inmovilización prolongada que permitiría utilizar los beneficios generados por esos fondos —y eventualmente los propios activos como garantía— para sostener a Ucrania financiera y económicamente .
Sin embargo, Moscú considera que la medida cruza una línea roja. El Banco Central de Rusia ha denunciado públicamente que la iniciativa europea es “ilegal” y contraria a los principios básicos del derecho internacional, y ha iniciado acciones judiciales contra Euroclear y otras entidades implicadas, en un intento de frenar el uso de su dinero y advertir de las consecuencias legales y económicas para Europa .
Desde el Kremlin se acusa a la UE de diseñar una “expropiación encubierta” de activos soberanos, algo que —según Moscú— amenaza la estabilidad del sistema financiero internacional y sienta un precedente peligroso para cualquier país que deposite reservas en jurisdicciones occidentales. Bélgica, por su parte, se encuentra en una posición delicada: apoya políticamente a Ucrania, pero es consciente de que su sistema financiero puede quedar expuesto a reclamaciones multimillonarias y represalias cruzadas .
La decisión de Bruselas se produce en un contexto de urgencia financiera para Kiev. Ucrania necesita decenas de miles de millones de euros anuales para mantener su Estado y planificar la reconstrucción de infraestructuras críticas. Ante el desgaste de los presupuestos europeos y las dificultades para aprobar nuevos paquetes de ayuda, los activos rusos congelados se han convertido en una pieza clave del tablero geopolítico y económico.
Las contrademandas rusas y el choque con el derecho internacional
Demandas contra Euroclear y entidades europeas
Rusia ya ha presentado demandas ante tribunales nacionales contra Euroclear, alegando daños económicos por la inmovilización de sus activos. Moscú sostiene que la entidad belga actúa como ejecutora de una decisión política ilegal y reclama compensaciones millonarias por intereses perdidos y perjuicios financieros .
Vulneración de la inmunidad soberana
El eje central de la defensa rusa es el principio de inmunidad soberana, recogido en el derecho internacional consuetudinario: los bienes de un Estado no pueden ser confiscados ni utilizados por otro sin una sentencia judicial firme o un acuerdo internacional. Moscú argumenta que la UE está ignorando este principio básico .
Recurso a tribunales internacionales
El Kremlin estudia acudir a tribunales de arbitraje internacional y otras instancias multilaterales para denunciar a Estados miembros de la UE, alegando violaciones de tratados de protección de inversiones y del derecho financiero internacional.
Represalias económicas espejo
Además de la vía judicial, Rusia amenaza con represalias simétricas, como la incautación de activos europeos en territorio ruso o restricciones adicionales a empresas occidentales que aún operan en el país.
Riesgo sistémico global
Expertos advierten de que este conflicto puede erosionar la confianza global en Europa como destino seguro para reservas internacionales. Países terceros observan el caso con preocupación ante la posibilidad de que sus activos soberanos puedan ser usados como herramienta política en el futuro.
Claves del conflicto
• 210.000 millones de euros en juego.
• Bruselas quiere destinarlos indirectamente a Ucrania.
• Rusia responde con demandas y amenaza de represalias.
• El choque abre un debate histórico sobre soberanía y finanzas globales.
¿Dónde están?
La mayor parte —unos 210.000 millones de euros— está custodiada por Euroclear, una cámara de compensación financiera con sede en Bélgica (Bruselas).
Por qué son clave ahora
• Están congelados por las sanciones a Rusia tras la invasión de Ucrania.
• No se pueden usar ni devolver mientras sigan las sanciones.
• Bruselas estudia utilizarlos (o los intereses que generan).