La inusual alianza entre PSOE y PP en el sur de Tenerife se traduce en un cambio de mando y tensiones en el municipio
En un giro político que ha llamado la atención de toda la comarca sureña de Tenerife, Andrés Martínez, concejal del Partido Popular (PP), ha asumido la Alcaldía del Ayuntamiento de Arico tras un acuerdo de gobierno con el PSOE que estaba pactado desde las elecciones municipales de 2023.
Tras 30 meses al frente del Consistorio, la socialista Olivia Delgado ha cedido el bastón de mando a Martínez, tal y como establecía el pacto de estabilidad firmado entre ambas formaciones después de los comicios, en los que el PSOE obtuvo seis concejales frente a los dos del PP. El acuerdo prevé que el PP, a pesar de ser la cuarta fuerza más votada, acceda a la Alcaldía en la segunda mitad de la legislatura.
La fórmula de colaboración ha sido defendida por los protagonistas como un ejercicio de “responsabilidad” y “estabilidad” para el municipio. La propia Delgado ha subrayado que el acuerdo responde a la necesidad de mantener un proyecto sólido para Arico y que “la estabilidad está por encima de las siglas”.
Sin embargo, la alianza ha generado también críticas dentro del tejido político local. Coalición Canaria Arico ha rechazado recientemente las cuentas municipales de 2025, denunciando falta de transparencia y riesgos financieros, una señal de que la cooperación entre PSOE y PP no ha aplacado las tensiones con la oposición.
Desde el PP, Martínez ha insistido en que la coalición ha funcionado “pese a las dificultades” y que seguirá trabajando por dar respuesta a asuntos clave como la gestión del agua, el desarrollo urbanístico o la gestión de residuos, rechazando que Arico siga como el “patito feo” de la isla.
Con esta coyuntura, el pueblo de Arico vive un episodio singular en su historia local: una alianza política entre dos grandes partidos nacionales que, lejos de ser habitual, ha reconfigurado la política municipal y plantea nuevas expectativas —y dudas— sobre la gobernabilidad y el futuro del municipio.