La región rusa de Yakutia, considerada la más fría del planeta, ha dado inicio oficial al invierno con una ceremonia tradicional celebrada en el remoto pueblo de Oymyakon, uno de los lugares habitados más gélidos del mundo. Oymyakon es famoso por registrar temperaturas extremas que pueden descender hasta los –72 grados centígrados, lo que lo convierte en un símbolo mundial del frío extremo.
Yakutsk se encuentra en Siberia, una vasta región del norte de Asia conocida por registrar algunas de las temperaturas más extremas del planeta. En este entorno hostil se sitúa Oymyakon, un pequeño asentamiento considerado el lugar habitado más frío del mundo, donde residen alrededor de 900 personas y las temperaturas medias pueden rondar los –62 grados centígrados durante el invierno.