Santa Cruz de Tenerife ha culminado las obras de la que ya se considera la primera calle 100 % sostenible del Archipiélago, una infraestructura pionera que refuerza la apuesta del municipio por la movilidad limpia y la transición energética.
El proyecto, presentado por el alcalde José Manuel Bermúdez, cuenta con 180 plazas de aparcamiento a la sombra, cubiertas por placas fotovoltaicas que generan la energía necesaria para alimentar 12 puntos de recarga para vehículos eléctricos, convirtiendo el espacio en un referente de eficiencia y autosuficiencia energética.
De los cargadores instalados, cuatro son de carga semirrápida, capaces de abastecer un vehículo en alrededor de 20 minutos, mientras que los ocho restantes son de carga normal, con tiempos de recarga aproximados de 45 minutos. La energía producida por las placas solares no solo abastece los puntos de recarga, sino que también puede destinarse a otros servicios municipales.
La actuación se localiza en una zona estratégica de la capital, próxima a nodos clave de transporte como el Intercambiador, el tranvía y el puerto, lo que facilita la intermodalidad y fomenta un uso más racional del vehículo privado.
Desde el Ayuntamiento se subraya que esta infraestructura supone “un paso firme hacia una movilidad más limpia, eficiente y respetuosa con el medio ambiente”, alineada con los objetivos europeos de descarbonización y financiada en parte con fondos Next Generation.
Con esta iniciativa, Santa Cruz se sitúa a la vanguardia de las ciudades canarias en materia de sostenibilidad urbana y energías renovables.