El Índice de Precios de Consumo (IPC) volvió a dar un respiro en el último mes del año. En diciembre de 2025, la inflación se situó en el 2,9% interanual, confirmando una ligera desaceleración de los precios tras varios meses de estabilidad con altibajos. El principal factor que explica esta moderación es la bajada de los carburantes, que han tenido un efecto directo en el transporte y en parte de los costes logísticos.
Frente a este alivio, otros componentes continúan presionando al alza el coste de la vida. Los alimentos y bebidas no alcohólicas mantienen una evolución ascendente, reflejando el impacto acumulado de los costes de producción y distribución. También los servicios, especialmente los vinculados al ocio y la hostelería, registran incrementos propios de la campaña navideña.
Con este dato, la inflación media de 2025 se sitúa en torno al 2,7%, ligeramente por debajo de la registrada en 2024. Desde el Gobierno se valora la evolución como una señal de estabilización, mientras que economistas y asociaciones de consumidores advierten de que, pese a la moderación, los precios siguen siendo sensiblemente más altos que hace dos años, lo que continúa tensionando el poder adquisitivo de las familias. El dato definitivo del IPC de diciembre se publicará a mediados de enero de 2026.
Canarias, la inflación más baja del país gracias al REF:
Canarias cerrará 2025 con una inflación inferior a la media nacional, consolidándose como la comunidad autónoma con menor presión sobre los precios. Los últimos datos del INE sitúan el IPC interanual del Archipiélago en torno al 2,3%, frente al 2,9% del conjunto de España.
Esta evolución más moderada se explica, en parte, por el Régimen Económico y Fiscal (REF) y la aplicación del IGIC, que amortigua el impacto de la subida de precios en comparación con el IVA. No obstante, los mayores incrementos se concentran en alimentos, hostelería y servicios, mientras que el transporte y la energía han contribuido a contener la inflación en los últimos meses.