Venezuela se sitúa como el país con mayores reservas probadas de petróleo del planeta, según los principales organismos internacionales del sector energético. Con más de 300.000 millones de barriles, el país sudamericano lidera un ranking dominado por Estados de Oriente Medio y grandes potencias energéticas, como Arabia Saudí, Irán o Canadá.
Las reservas probadas hacen referencia al volumen de crudo que puede extraerse con un alto grado de certeza bajo las condiciones técnicas y económicas actuales. En el caso venezolano, la mayor parte de ese petróleo se localiza en la Faja Petrolífera del Orinoco, una de las mayores acumulaciones de crudo pesado y extrapesado del mundo.
No obstante, el volumen de reservas no siempre se traduce en capacidad de producción. Factores como el tipo de crudo, la necesidad de infraestructuras especializadas, la inversión disponible y el marco político y regulatorio condicionan el aprovechamiento real de esos recursos. Por ello, países con menos reservas, pero mayor estabilidad y capacidad técnica, mantienen una influencia más directa en el mercado internacional.
En el actual contexto de tensiones geopolíticas y búsqueda de seguridad energética, el mapa global de reservas vuelve a adquirir protagonismo. Venezuela, pese a su liderazgo en recursos, continúa siendo un actor con un peso productivo limitado frente a otros grandes productores consolidados.
