Un vídeo en el que una mujer prende un cigarro utilizando una imagen del ayatolá Ruhollah Jomeini se ha convertido en uno de los contenidos más comentados de los últimos días en redes sociales, generando una oleada de reacciones que van desde el apoyo como gesto de protesta hasta la condena por considerarlo una ofensa religiosa y política.
Las imágenes, de apenas unos segundos, muestran a la mujer acercando la llama a la fotografía del fundador de la República Islámica de Irán y utilizándola para encender el cigarro. El clip comenzó a circular en plataformas como X, Instagram y TikTok, donde rápidamente acumuló miles de visualizaciones, comentarios y republicaciones, amplificando su alcance a escala internacional.
El impacto del vídeo ha sido especialmente fuerte entre comunidades iraníes dentro y fuera del país. Para algunos usuarios, el gesto simboliza una crítica directa al régimen y a la herencia política y religiosa asociada a Jomeini, interpretándose como un acto de desafío y de libertad de expresión. Otros, en cambio, lo han calificado de provocación innecesaria y de falta de respeto hacia una figura considerada sagrada por millones de personas.