Diciembre de 2025 se cerró en Canarias con unas condiciones meteorológicas especialmente frías y húmedas, marcando un punto de inflexión tras más de una década de sequía persistente en este mes. La temperatura media se situó en 15,7 grados, lo que supone 0,7 grados menos de lo habitual, mientras que las precipitaciones alcanzaron los 75,3 litros por metro cuadrado, un 33 % por encima de la media, lo que hizo que, el último mes de 2025, se convirtiese en el diciembre más lluvioso desde 2013.
Por si fuera poco, el pasado fue el segundo diciembre más frío desde 1997. Más allá de los datos mensuales, este diciembre rompió una anomalía por la cual las islas encadenaban once diciembres consecutivos secos, dentro de un escenario muy desfavorable para la evolución de la sequía. Las lluvias registradas permiten romper esa tendencia negativa y aportan una ligera mejoría en este sentido.
Este cambio ha tenido un efecto relevante: por primera vez en varios años, las abundantes precipitaciones suponen un pequeño alivio para los embalses y el sector agrícola, aunque los expertos advierten de que aún se necesitan episodios prolongados de lluvia para consolidar la recuperación.