La Unión Deportiva Las Palmas ha construido gran parte de su rendimiento como visitante en la Segunda División desde la fiabilidad defensiva. Lejos de Gran Canaria, el conjunto amarillo presenta unos registros sobresalientes en tareas de contención, con solo cinco goles encajados en diez partidos, una cifra que lo sitúa entre los equipos más seguros de la categoría a domicilio.
Estos números se traducen en una media de 0,5 goles recibidos por partido, lo que supone encajar un gol cada dos encuentros fuera de casa. En términos porcentuales, Las Palmas apenas concede el 50% de un gol por partido, un dato que explica su competitividad como foráneo pese a no destacar en el apartado ofensivo.
Y es que el contraste es evidente en ataque. El equipo grancanario solo ha marcado nueve goles en esos diez desplazamientos, menos de un tanto por encuentro, unos registros modestos que, sin embargo, no han impedido que el equipo se mantenga en la zona alta del rendimiento visitante.
Gracias a esta solidez atrás, la UD Las Palmas es actualmente el cuarto mejor visitante de la categoría, demostrando que su fortaleza defensiva es una de las claves de su temporada lejos de casa.
El próximo reto llegará este domingo 18 de enero, a las 15:15 horas, cuando el conjunto amarillo visite El Sardinero para medirse al Racing de Santander, actual líder de la Segunda División. Un escenario de máxima exigencia en el que Las Palmas volverá a poner a prueba su principal argumento como visitante: una defensa que apenas concede.