El Gobierno de España ha solicitado formalmente a la Unión Europea autorización para limitar la compra de viviendas en Canarias por parte de personas que no destinen esos inmuebles a residencia habitual. La medida busca aliviar la fuerte presión sobre el mercado inmobiliario del Archipiélago, donde la escasez de suelo y el peso del uso turístico han disparado los precios.
El Ejecutivo argumenta que se trata de una región ultraperiférica con singularidades sociales y territoriales que justifican una excepción a la libre circulación de capitales, con el objetivo de facilitar el acceso a la vivienda a la población residente.
Clavijo reivindica que Canarias fue pionera en pedir límites a la compra de vivienda por no residentes
El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha subrayado que el Archipiélago fue la primera comunidad en defender la limitación de la compra de viviendas por parte de no residentes y ha valorado que el Estado “empiece a asumir” ahora esta reclamación ante la Unión Europea.
En un mensaje difundido en redes sociales, Clavijo recuerda que esta posición se basa en las singularidades del territorio canario, como la insularidad, la presión demográfica y su condición de Región Ultraperiférica (RUP). El jefe del Ejecutivo autonómico sostiene que Canarias lleva años defendiendo en Bruselas medidas específicas para proteger el acceso a la vivienda de la población residente.