El Gobierno de Pedro Sánchez mantiene abiertas distintas vías de negociación con sus socios parlamentarios para garantizar la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado. Entre ellas, el Ejecutivo estaría dispuesto a ofrecer nuevas concesiones al PNV con el objetivo de asegurar su respaldo a las cuentas públicas, clave para la estabilidad de la legislatura.
Según fuentes políticas, las conversaciones giran en torno a competencias, inversiones estratégicas y compromisos financieros que afectan al País Vasco, en una estrategia habitual de negociación en un Congreso fragmentado. El apoyo del grupo nacionalista vuelve a situarse como decisivo ante la necesidad del Gobierno de sumar mayorías suficientes.
Desde el Ejecutivo se insiste en que el diálogo forma parte del funcionamiento normal parlamentario, mientras que la oposición crítica a lo que considera cesiones "a medida" para garantizar apoyos.
El equilibrio territorial en cuestión Sánchez se vuelca con catalanes y vascos mientras Canarias queda al margen
La negociación de los Presupuestos vuelve a reabrir el debate sobre el trato territorial del Gobierno. Mientras el Ejecutivo explora nuevas concesiones a partidos catalanes y vascos para garantizar su apoyo parlamentario, en Canarias crece la percepción de agravio comparativo y falta de atención a las singularidades del Archipiélago.
Desde distintos ámbitos políticos y económicos canarios se denuncia que las demandas históricas de las Islas —financiación, inmigración, infraestructuras, transporte y cumplimiento íntegro del REF— no reciben el mismo nivel de prioridad que las cesiones ofrecidas a otros territorios clave para la aritmética del Congreso.
La estrategia del Gobierno, basada en asegurar mayorías a corto plazo, vuelve a dejar a Canarias en una posición secundaria, pese a su condición de región ultraperiférica y a los sobrecostes estructurales que arrastra. Una realidad que alimenta el malestar político y social en el Archipiélago y refuerza la sensación de que Canarias solo cuenta cuando los números no salen.