La investigación apunta a un defecto en la vía como origen del trágico accidente ferroviario de Córdoba

La comisión que investiga el grave accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba), en el que han fallecido, hasta ahora, 40 personas, sitúa el foco en un problema técnico en la infraestructura ferroviaria. Las primeras conclusiones señalan una rotura de la vía provocada por un fallo en una soldadura como detonante del siniestro.

Según las pesquisas iniciales, el desperfecto habría causado el descarrilamiento de un tren de alta velocidad de la compañía Iryo. En apenas veinte segundos, el convoy perdió la estabilidad, cruzó a la vía contigua y terminó colisionando frontalmente con un tren Alvia que circulaba en sentido contrario.

El accidente se produjo en un tramo recto de la línea que había sido objeto de trabajos de renovación en mayo de 2025, dentro de las labores habituales de mantenimiento, tal y como ha informado el administrador de infraestructuras ferroviarias, Adif. No obstante, fuentes oficiales reconocen que esta zona acumulaba desde hace años diversos avisos técnicos. Desde 2022 se habían registrado incidencias recurrentes relacionadas con la infraestructura, la señalización e incluso el sistema de catenaria, según los informes internos del gestor ferroviario.

Las primeras hipótesis descartan que la tragedia se deba a un error humano o a un exceso de velocidad. En este sentido, el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, ha subrayado que los sistemas de seguridad del tren están diseñados para intervenir automáticamente ante cualquier fallo de conducción, lo que refuerza la tesis de una causa ajena a la actuación de los maquinistas.