La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) considera que los daños detectados tanto en las ruedas del tren Iryo descarrilado como en la vía férrea son compatibles con la existencia de una fractura en el carril anterior al accidente ocurrido en Adamuz (Córdoba).
Según ha informado el organismo investigador, las muescas halladas en las ruedas del convoy y la deformación observada en el carril permiten plantear la hipótesis de que la rotura de la vía se produjo antes del paso del tren siniestrado, lo que habría desencadenado el descarrilamiento. No obstante, la CIAF subraya que esta posibilidad deberá ser confirmada mediante estudios técnicos y análisis más exhaustivos.
La comisión detalla que no solo se han localizado marcas en las ruedas del tren accidentado, sino también en las bandas de rodadura de las ruedas derechas de otros tres trenes que circularon previamente por ese mismo tramo. A la vista de estos indicios, la CIAF mantiene como línea principal de investigación que la fractura del carril pudo haberse producido con anterioridad al paso del tren accidentado, una circunstancia que será clave para determinar las causas definitivas del suceso.