Un flete despachado a un puerto es un episodio aislado, diez fletes es una tendencia. La segunda mitad del año 2025 trajo al pujante puerto marroquí de Tánger, espada de Damocles portuaria de Algeciras, un goteo continuo de petroleros procedentes de puertos rusos con carga refinada. Principalmente gasolinas y diésel. Si tiramos del cabo mediático, la hemeroteca nos devuelve un sinfín de artículos que se preguntan si en España está entrando combustible ruso fiscalmente lavado en Marruecos.
El tercer actor de este ya nada discreto trio energético son los armadores griegos. Linaje marítimo que no hay business en el que no tengan algo que decir y más cobrar. Unos linces. Son los denominados mykonos. Una armada de pequeños petroleros de consumo de casco azul y unos 100 metros de eslora que monopolizan el bunker en el Estrecho de Gibraltar con una intensa delegación en el jardín de las Hespérides. Canarias es un estado marítimo fallido a la deriva atlántica y al timón sólo hay más pensamiento mesetario ejecutado por virreyes de apellido de conquistador. Pero no derivemos que vienen curvas y mainfolds torcidos.
Esta semana arribaba a Las Palmas de Gran Canaria el tanker de consumo M/T Paxoi, registro de Gibraltar. La primera en la frente, ¿cómo es posible que Gibraltar, sin ser miembro de la OMI Organización Marítima Internacional, tenga buques mercantes registrados? Sólo un país indolente como España lo permite. Los simpáticos macacos del peñón navegan bajo la Red Duster Ensign categoría 1. En otras palabras, la enseña de la marina mercante británica que presenta varias cepas: Bermuda, Cayman Islands, Falkland Islands Company y evidentemente Gibraltar. Una lavadora fiscal que en esto del negocio marítimo y el mundo offshore dictan cátedra. Así viene sucediendo desde la bajada de pantalones de Utrecht.

Pero volvamos al buque Paxoi que, procedente de Tánger, puerto de entrada de las gasolinas rusas, arribaba a la capital de Canarias en condición de carga. Algo que no es tan habitual, pues estos fletes suelen arribar procedentes de Algeciras, y alguna vez del propio Gibraltar.
El pasado 23 de diciembre de 2025 atracaba a Tánger el petrolero M/T Papillon, registro bahameño y habitual de los fletes del combustible ruso. Un darkfleet blando que ya hemos visto en tránsito entre Canarias numerosas veces. El buque descargó 400.000 barriles de refinados rusos mientras en puerto estaban fondeadas tres gabarras de consumo: Mykonos, Kefalonia y Symi. Las dos primeras registro de Chipre y en algunos momentos habituales de Canarias, mientras que la tercera tiene registro de Gibraltar. El día 6 del mismo mes, el petrolero ruso M/T Stanislav Govorukhin atracaba en Tanger con una carga similar de combustible ruso; 11 horas después, la citada gabarra Paxoi, registro de Gibraltar, zarpaba rumbo a La Roca en condición de carga. Casualidades.
En el transcurso de la semana en curso navegaban proa a Tánger dos petroleros procedentes de Rusia. Entre ambos suman cerca de un millón de barriles de gasolinas. Se trata de los petroleros M/T Chariot Tide, bandera de Mozambique y también un darkfleet duro en la lista de las sanciones de la UE y RU (OFSI), y el M/T Palermo, bandera de Islas Marshall. En el fondeo de Tánger les esperaban tres gabarras de consumo procedentes de Gibraltar: Kefalonia, Naxos II y Milos, las tres con pabellón de Chipre. Las tres, presuntamente esperando la llegada del M/T Chariot Tide. ¿Atando cabos? Pero algo no salió bien pues el tanker “ruso” ha estado a la deriva, averiado, sin gobierno, con fondeos fallidos y garreando, esperando a que su armador, que vaya usted a saber quién diablos es, haga efectivo un contrato de salvage pues el buque está impedido. Parece que se retrasa la descarga de la gasofa rusa y algún macaco se pone nervioso.
Y así, acudiendo a la hemeroteca, podría enumerar una larga lista de escenarios similares que pueden respaldar la teoría de que a España podría estar entrando combustible ruso vía Tánger. Una cuestión demasiado incomoda de la que se prefiere no hablar y dejar pasar.
Canarias suele recibir petroleros de consumo procedentes de Algeciras y Huelva. Puertos nacionales con refinería propia. Gibraltar y Tánger no tienen capacidad de refinado, por lo que deben importar el combustible para después reexpórtalo. Lo hacen, y con beneficios. Se llama gestión marítima. La que se ha dejado de hacer en Canarias, sobre todo en Tenerife con el desmantelamiento de una refinería que surtía de bunker a las islas, y pudo ser ese alfil energético de cara a suministrar refinados al mercado de Africa occidental. Mercado que ahora se lo reparte Gibraltar y los Países Bajos.
Una gabarra de consumo despachada de Tánger para Canarias no es un flete tan habitual y da aire a la sospecha de que el combustible ruso podría colarse en España bajo el citado circuito. ¿Y los fletes procedentes de Gibraltar? Si el combustible procede de Tánger, como hemos descrito en los ejemplos anteriores, estamos en un escenario similar. ¿Vasos comunicantes?
Otro actor tapado es el puerto de Mohammedia, al norte de Casablanca, donde la que era la mayor refinería de Marruecos permanece sin producción. En el momento de redactar este texto estaba en su fondeo el petrolero darkfleet M/T Ethera, registro de Bissau, y procedente de Ust-Luga, con 425,000 barriles de combustible ruso. Casualmente, compartía fondeo con el tanker M/T Jessie Glory, procedente de Gibraltar. Más casualidades.
Pero volvamos a la arribada a Las Palmas del M/T Paxoi procedente de la colonia británica de Gibraltar. El buque debe portar un conocimiento de embarque (bill of lading) que justifique su carga en origen y características. Ese documento, supongo que debe contener Produit du Moroc en su origen. Si Marruecos no refina crudo, y no parece lógico que lo importe de su archienemigo argelino, la vía rusa parece la única opción sería de tener capacidad de exportar combustible. Más, con la continua llegada de petroleros procedentes de Rusia. El buque en cuestión zarpó el pasado viernes de Las Palmas para Tánger, coincidiendo con la llegada de los dos petroleros procedentes de Rusia; veremos si es el inicio de terceras visitas en condición de carga.
Los “griegos” del entramado Minerva bunkering, con sede en Suiza, han desplazado a la flotilla de las viejas gabarras Spabunker de CEPSA; ahora renombrada como MOEVE del mundo eco-blue happy flower, como los capos del suministro en fondeo bajo diversas empresas nodrizas diseñadas ad hoc. La lista de gabarras es larga, pero en Canarias suele haber entre cuatro y cinco. Se trata de una multinacional con presencia global que crea sus subsidiarias locales para dar servicio. Sus petroleros de consumo suelen ondear registro chipriota y algunas el de Gibraltar.
El peñón es una colonia fiscal travestida de territorio de ultramar que no es miembro de la OMI ni la ONU, pero que paradójicamente, y sin soberanía exterior, si puede registrar buques bajo la ingeniería de terceros registros de buques dentro de la anteriormente citada Red Duster británica que es como el papel, todo lo aguanta. Cosas que se hacen en las páginas grises del derecho marítimo cuando aún eres un poder importante de ultramar pues en tu distrito fiscal de la city se firman gran parte de los contratos de fletamento y tu justicia es docta en vistas marítimas. Que se lo pregunten si no a la abogacía del estado español y el bofetón que se han llevado en una corte británica en la reclamación del caso Prestige.
Después está la vista gorda, obtusa, de España, que, si bien no reconoce el pabellón de registro gibraltareño, sí que administrativamente le permite su entrada a puerto. ¿Si la enseña de La Roca, encajada en la Union Jack, no es una bandera reconocida como tal?, ¿por qué se mira para otro lado? Cosas de la política y terceros intereses. España, en un desborde político de falta de respeto por sí misma, blanquea la identidad Gibraltar. Un anacronismo histórico que sólo un país indolente permite. Después hay que reconocer que los macacos of his majesty van por delante en cuestiones marítimas, lo raro sería que, teniendo el vecino que tienen, inoperante en cuestiones de marina mercante, no lo fueran. Imagínense si tuvieran una refinería. Imaginen aún más, lo que sería Canarias de haber optado por el modelo económico offshore y no ser otra comunidad autónoma más sostenida por los precarios hilos de las subvenciones.

Si quieren saber mi opinión, sin tener la certeza de poder demostrarlo, diría que sí, que me temo que sí que ponemos combustible ruso en España, ¿y ahora tal vez en Canarias? Un escándalo sin precedentes frente al romanticismo de las sanciones impuestas a Moscú sería que se demostrase que ponemos diésel ruso, fiscalmente, también moralmente, lavado en Marruecos mediante una trama de importación bajo la mesa. Trampas al solitario si así lo prefieren.
Cuando un país importa crudo, lo refina y lo reexporta en forma de gasolinas, jurídicamente ya es un producto nacional pues se pierde su origen. Aquí no habría refinado, solo importación, almacenamiento, y reexportación bajo etiquetado manipulado pues en su origen ya es ruso. Cuando reposten su coche, piénsenlo.
Cerramos con lo que todos ustedes se preguntan, ¿Quién importa el combustible que ha traído el Paxoi a Las Palmas procedente de Tánger? Ahí les dejo la cuestión.
@Springbok1973
Rafa Muñoz