El Heliodoro no entiende de lógica: al Tenerife se le atragantan los rivales de la zona baja

El rendimiento del Tenerife como local en el Heliodoro Rodríguez López está dejando una lectura cuanto menos llamativa en lo que va de temporada en Primera Federación. El conjunto blanquiazul se ha mostrado fiable e incluso contundente ante rivales llamados a pelear por la zona alta, mientras que los encuentros frente a equipos de la tabla media-baja han resultado mucho más espesos y comprometidos.

Ordenando los resultados por jornadas, el Tenerife arrancó fuerte en casa. En la jornada 2, los blanquiazules firmaron un sólido 3-0 ante el Mérida, uno de los equipos con aspiraciones en el grupo. En la jornada 4, llegó una nueva victoria como local, 2-0 ante el Ourense, un rival cuyo objetivo es la permanencia, en un partido más trabajado de lo que reflejó el marcador.

En la jornada 6, el Heliodoro volvió a disfrutar con el 3-1 ante el Zamora, equipo destinado a pelear por los puestos de play-off. Sin embargo, el primer gran tropiezo llegó en la jornada 8, el 18 de octubre de 2025, con la derrota 0-2 ante Unionistas de Salamanca, cuando el conjunto salmantino se encontraba en puestos de descenso.

El Tenerife reaccionó con autoridad en la jornada 11, pero no lo hizo ante un rival de la zona baja, sino frente a uno de los equipos más fuertes del grupo. El Celta Fortuna, actual segundo clasificado, cayó con claridad en el Heliodoro por 4-0, en uno de los partidos más completos y cómodos de la temporada para los blanquiazules.

Solo una jornada después, en la jornada 12, volvió a aparecer la otra cara del Tenerife como local. El Bilbao Athletic asaltó el Heliodoro con una victoria por 0-1, en un encuentro en el que el filial rojiblanco también llegaba en zona de descenso, firmando así la segunda y última derrota del Tenerife en casa hasta la fecha.

En la jornada 14, el 29 de enero de 2025, el conjunto tinerfeño logró imponerse por la mínima (1-0) al Arenteiro, otro rival situado entonces en la parte baja de la clasificación. Un guion muy similar se repitió el 9 de enero de 2026, con la victoria 1-0 ante el Talavera, en un duelo marcado por la igualdad y la falta de espacios.

Frente a rivales de mayor entidad, el Tenerife volvió a mostrarse sólido. Superó por 2-0 a la Ponferradina, un equipo que inició el curso con aspiraciones de ascenso, y en la última jornada firmó un triunfo de prestigio, 4-2 ante el Real Madrid Castilla, otro de los conjuntos punteros del grupo.

Con diez partidos disputados como local, las únicas dos derrotas del Tenerife en el Heliodoro han llegado ante equipos en descenso, mientras que sus victorias más claras se han producido frente a rivales directos o aspirantes a la zona alta. Una tendencia que explica por qué los partidos ante equipos de la tabla media-baja se han convertido en auténticos atascos.

Ahora llega el Guadalajara, actual colista del grupo, y el Tenerife afronta el encuentro con un precedente claro: en el Heliodoro no hay partidos sencillos cuando el rival llega necesitado.