Tras el revuelo suscitado en las últimas semanas por el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur y por las posibles consecuencias que podría tener, entre otros, para el Sector Primario Canario, esta semana nos encontramos con la formalización de uno nuevo entre la Unión Europea y la India, uno de los países más poblados del mundo y una de las economías que más crece a nivel global.
Para hacernos una idea, estamos hablando de un mercado de más de 1.400 millones de personas, con una clase media cada vez mayor y con un consumo creciente de productos y servicios europeos.
Como ocurre siempre con este tipo de acuerdos, surge una pregunta clave: ¿qué supone esto para territorios como Canarias? Para explicarlo de forma clara y sencilla, utilizaremos una herramienta muy básica: un análisis DAFO, es decir, debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades.
Debilidades para Canarias
Canarias parte de importantes debilidades estructurales. Nuestro tejido productivo es pequeño y muy concentrado, especialmente en el sector primario. No podemos competir ni volumen ni en costes con países como la India, donde los costes de producción y mano de obra son mucho más bajos.
A esto se suma la lejanía geográfica, que encarece el transporte y dificulta la salida de nuestros productos a mercados tan lejanos, lo que genera, de entrada, que Canarias no esté en igualdad de condiciones para aprovechar el acuerdo sin apoyo específico.
Amenazas
Entre las amenazas más importantes, destaca la posible mayor entrada de productos agrícolas indios en el mercado europeo. La India es una gran potencia agrícola y, si se reducen aranceles y barreras comerciales, aumentará sin lugar a duda la competencia en precio.
Esto recuerda mucho a lo que ocurre con el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur: más producto procedente del exterior, mayor presión sobre los precios y más dificultades para los productores locales si no existen medidas de protección o compensación suficientes.
Fortalezas de Canarias
Frente a esto, Canarias también tiene fortalezas claras. Nuestro modelo productivo supuestamente está basado en la calidad, la diferenciación y la seguridad alimentaria, bajo normas europeas muy exigentes.
Además, el origen europeo sigue siendo un valor añadido en muchos mercados emergentes, incluida la India, especialmente en productos agroalimentarios diferenciados, ecológicos o con fuerte identidad territorial.
Oportunidades
La principal oportunidad es entender que este acuerdo no es solo agrícola. La India demanda servicios, tecnología, energías renovables, turismo y conocimiento.
Canarias puede posicionarse como plataforma de servicios, nodo logístico y destino turístico para una clase media india cada vez más grande, que empieza a viajar cada vez más y a gastar importantes cantidades de dinero.
Además, si estos acuerdos vienen acompañados de fondos europeos, pueden servir para modernizar y reforzar el sector primario, algo similar a lo que se plantea con Mercosur.
Similitudes con el acuerdo UE–Mercosur
Ambos acuerdos comparten varios elementos comunes como son grandes mercados exteriores, aumento de la competencia para la agricultura europea y la necesidad de políticas específicas para regiones alejadas y frágiles, como Canarias.
La diferencia principal es que la India representa menos competencia directa en algunos productos concretos y más un mercado potencial si se sabe aprovechar, pero ojo, no olvidemos un detalle muy importante; La India tiene casi 5 veces más población que todos los países de Mercosur Juntos y 700 veces más que Canarias.
Conclusión
En resumen, el acuerdo entre la Unión Europea y la India no es ni positivo ni negativo por sí mismo para Canarias. Puede convertirse en una amenaza si no se actúa, pero también en una oportunidad si se protege el producto local, se apuesta por la diferenciación y se tienen en cuenta las singularidades del archipiélago.
Como ya ocurre con Mercosur, la clave estará en la sensibilidad que tenga Europa con regiones como Canarias que parten compitiendo en desigualdad.
Jordi Bercedo
Economista