Venezuela da un paso relevante en su reapertura internacional con la reactivación progresiva de vuelos comerciales, una medida impulsada por diálogos bilaterales y contactos diplomáticos recientes. La decisión supone un alivio logístico para miles de venezolanos en el exterior y marca un cambio significativo respecto al cierre aéreo vigente desde 2019.
En este contexto, American Airlines anunció su plan para restablecer vuelos directos y sin escalas entre Estados Unidos y Venezuela, convirtiéndose en la primera aerolínea en reconectar ambos países tras la suspensión de operaciones hace más de seis años. La compañía precisó que los vuelos atenderán desplazamientos por negocios, turismo, visitas familiares y motivos humanitarios, y que los detalles finales se comunicarán una vez coordinados con las autoridades competentes.
La reapertura aérea se produce tras conversaciones políticas de alto nivel, en las que ha tenido peso la confirmación del entonces presidente estadounidense Donald Trump después de contactos con la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez, dentro de un marco de entendimiento puntual que ha permitido desbloquear la conectividad.
En paralelo, entre mediados de febrero y marzo se prevé que aerolíneas españolas se sumen a la reconexión aérea en la ruta Caracas–Madrid, reforzando los lazos transatlánticos. Esta reapertura se añade a conexiones ya activas, como los vuelos de Estelar a Madrid con escala en Barbados desde el pasado 7 de enero.
Además, el ministro de Exteriores venezolano, Iván Gil, confirmó la reanudación de vuelos comerciales y servicios consulares con República Dominicana en los próximos días. El acuerdo contempla la reapertura del Consulado dominicano en Caracas y de la sección consular venezolana en Santo Domingo, cerradas desde julio de 2024 por discrepancias electorales.
La suma de estas medidas consolida una normalización gradual del tráfico aéreo y diplomático, con impacto directo en la movilidad, la economía y la reunificación familiar de la diáspora venezolana.