Según han trasladado a esta redacción lectores y el publicista Javier Cabrera, la situación en el control de pasaportes de los aeropuertos de Tenerife vuelve a generar indignación. De un total de 36 máquinas automáticas, solo cinco se encontraban operativas, provocando colas, retrasos y una imagen impropia de un destino turístico líder.
Los testimonios recibidos hablan de esperas prolongadas, saturación en horas punta y desconcierto entre los pasajeros internacionales, muchos de ellos recién llegados a la Isla. Una circunstancia que, aseguran, se repite desde hace meses sin que se haya ofrecido una solución definitiva.
Desde distintos ámbitos se señala directamente a AENA por la falta de mantenimiento y planificación, al tiempo que se reclama una mayor presión institucional del Cabildo de Tenerife y de Turismo de Tenerife para evitar que esta situación siga dañando la experiencia del visitante y la imagen exterior de la Isla.
Una vez más, la puerta de entrada a Tenerife no está a la altura de su peso turístico ni económico.
