El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha señalado, este martes, a los anteriores gobiernos del Partido Popular como responsables de un desfase inversor de unos 30.000 millones de euros en el sistema ferroviario, una situación que, según ha advertido, no puede corregirse a corto plazo. “Son problemas acumulados durante años y no se solucionan de la noche a la mañana”, ha subrayado durante su intervención en el Congreso de los Diputados.
Puente ha comparecido para informar sobre los recientes accidentes registrados en Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona), un contexto en el que ha descartado concretar plazos para la reapertura de la línea ferroviaria afectada en Andalucía. El ministro ha explicado que el alcance de los daños en la infraestructura y las condiciones meteorológicas impiden fijar una fecha y ha defendido que los usuarios “tienen derecho a conocer con claridad lo ocurrido”.
En su intervención, el titular de Transportes también ha pedido disculpas a los viajeros de Rodalies, el servicio de cercanías de Cataluña, tras las reiteradas incidencias y suspensiones del servicio, la última producida este mismo martes. Puente se ha dirigido directamente a los usuarios para trasladarles el compromiso del Ejecutivo con la mejora del sistema y ha reconocido que los propios trabajadores, incluidos los maquinistas, se ven igualmente afectados por la situación. En este sentido, ha insistido en que la seguridad es una prioridad irrenunciable.
El ministro ha aprovechado su comparecencia para cargar contra el PP, al que ha acusado de haber dejado envejecer tanto la infraestructura como el material rodante durante sus etapas de gobierno. Según Puente, la falta de renovación de trenes en esos años ha tenido un impacto directo en la fiabilidad del servicio actual. “No es un argumento ideológico, es una realidad técnica”, ha afirmado, antes de recalcar que la adquisición y puesta en servicio de los trenes de cercanías en Cataluña se ha producido siempre bajo gobiernos socialistas.