Las Palmas de Gran Canaria entra en 2026 en un contexto social marcado por una elevada exigencia ciudadana y un notable desgaste institucional. La vivienda, la seguridad, la limpieza, la movilidad y el coste de la vida concentran las principales preocupaciones vecinales, con especial intensidad en los distritos más poblados de la capital.
En el plano político, el municipio se sitúa en un escenario de empate técnico entre PSOE y PP, con una izquierda fragmentada, crecimiento del voto de protesta y un electorado joven cada vez más inclinado a la abstención. El clima social es crítico con la gestión municipal, pero no cristaliza aún una alternativa clara de gobierno, lo que anticipa un escenario de gobernabilidad compleja y pactos frágiles. Todo está extraído del informe sociopolítico elaborado por La Gaceta de Canarias en la capital grancanaria.
El estudio se ha realizado sobre una muestra representativa de la población mayor de 18 años censada en Las Palmas de Gran Canaria. Se han llevado a cabo 800 entrevistas mediante encuesta telefónica CATI, con una distribución equilibrada entre teléfonos móviles (50%) y teléfonos fijos (50%).
El trabajo de campo se desarrolló durante un periodo de 7 a 10 días, con un nivel de confianza del 95,45% y un error muestral de ±3,3%. El muestreo ha sido estratificado por distrito municipal, con cuotas cerradas de edad y género y una ponderación final conforme al padrón municipal.
Los distritos analizados han sido: Vegueta–Cono Sur–Tafira, Centro, Ciudad Alta, Isleta–Puerto–Guanarteme y Tamaraceite–San Lorenzo–Tenoya.
El ranking general de preocupaciones ciudadanas sitúa en primer lugar la vivienda y el acceso al alquiler, seguida de la seguridad ciudadana, la limpieza y el mantenimiento urbano, el tráfico y la movilidad y el coste de la vida. A continuación aparecen el empleo y la precariedad laboral, la inmigración y la convivencia, los servicios sociales, el ruido y el ocio nocturno y, en último lugar, los espacios públicos y las zonas verdes.
Por grupos de edad, las preocupaciones varían significativamente. Entre los 18 y 30 años predominan la vivienda, el empleo y el coste de la vida. En el tramo de 31 a 44 años destacan la vivienda, la conciliación y el tráfico. Entre los 45 y 64 años, las principales inquietudes son la seguridad, la limpieza y los impuestos. En la población de 65 años y más, la seguridad, la sanidad y el ruido encabezan las preocupaciones.
En Vegueta–Cono Sur–Tafira, los principales problemas identificados son la vivienda, los servicios sociales y la seguridad. El clima social está marcado por el envejecimiento poblacional y una elevada demanda de atención social.
El distrito Centro concentra sus principales conflictos en el tráfico, la limpieza y el ruido. Se trata de un área con alta exigencia ciudadana y una crítica directa a la gestión municipal.
En Ciudad Alta, la seguridad, el empleo y la vivienda son los problemas más señalados. El clima social se caracteriza por un voto volátil, una elevada desafección política y altos niveles de abstención.
Isleta–Puerto–Guanarteme presenta como problemas clave la vivienda, la presión turística y la convivencia. El clima social es de fuerte polarización política y conflicto residencial.
Por último, en Tamaraceite–San Lorenzo–Tenoya destacan los problemas de movilidad, infraestructuras y servicios públicos. Existe una percepción extendida de periferia olvidada por la administración.
En cuanto al índice de conocimiento de los principales referentes con proyección electoral activa, Carolina Darias (PSOE, alcaldesa) alcanza un 93%, seguida de Jimena Delgado (PP) con un 78%. El referente municipal de Vox obtiene un 49%, Francis Candil (Coalición Canaria) un 46% y los referentes municipalistas / Primero Canarias un 28%.
En la valoración media, en una escala de 0 a 10, Carolina Darias obtiene un 5,0, Jimena Delgado un 4,9, el referente municipal de Vox un 4,5, Francis Candil un 4,4 y los municipalistas / Primero Canarias un 4,2.
La lectura política del estudio señala que se trata de liderazgos conocidos pero sin calificaciones holgadas. El gobierno municipal aprueba por la mínima y la oposición no logra capitalizar de forma clara el desgaste existente.
La estimación de voto sitúa al PSOE en un 27%, seguido del PP con un 25%. Nueva Canarias alcanzaría un 12%, Vox un 8%, Podemos / confluencias un 7%, Municipalistas / Primero Canarias un 7%, Coalición Canaria un 6% y otros un 3%.
En la estimación orientativa de reparto de concejales (29) mediante el sistema D’Hondt, el PSOE obtendría 10 concejales, el PP 9, Nueva Canarias 3, Vox 4, Podemos / confluencias 1, Municipalistas / Primero Canarias 2, Coalición Canaria 2 y otros entre 0 y 1. La mayoría absoluta se sitúa en 15 concejales.
El estudio concluye que Las Palmas de Gran Canaria se dirige hacia un escenario de empate técnico entre PSOE y PP, sin mayorías claras. Se constata una fragmentación del espacio progresista y municipalista, con la vivienda consolidada como el eje central del malestar urbano.
Los distritos de Ciudad Alta y Tamaraceite se perfilan como decisivos en cualquier escenario electoral. La futura gobernabilidad municipal dependerá de pactos complejos, inestables y de alto coste político.