Canarias no se negocia en silencio

Lo verdaderamente grave del asunto del Monte Tropic no es un tuit, ni una filtración interesada, ni siquiera la propaganda marroquí, que juega su papel como cualquier Estado que defiende sus intereses. Lo grave es el silencio. El mutismo calculado de un Gobierno español que ha demostrado, una y otra vez, que cuando Marruecos aprieta, España afloja… y Canarias paga.

Aquí no hablamos de una roca submarina perdida en el Atlántico. Hablamos de minerales estratégicos, de soberanía económica futura, de capacidad industrial y energética, de geopolítica pura en el siglo XXI. Y, sin embargo, Canarias vuelve a ser tratada como periferia prescindible, como moneda de cambio en despachos lejanos, como daño colateral de una política exterior sin pulso.

No se puede ceder lo que aún no es formalmente tuyo, cierto. Pero sí se puede dejar morir un expediente, enfriar una defensa, mirar para otro lado mientras otros avanzan. Eso también es una cesión. Más cobarde. Más peligrosa. Más irreversible.

Canarias ya conoce este guion: el Sáhara, las aguas, la inmigración, la frontera sur convertida en tapón humano de Europa. Siempre el mismo esquema: decisiones estratégicas tomadas sin contar con el Archipiélago, y luego llamadas a la “responsabilidad” cuando protestamos.

El Monte Tropic no es un problema diplomático. Es una prueba de si España considera a Canarias un territorio estratégico… o un simple peón sacrificable.

DESMONTAJE DEL RELATO POLÍTICO PARA NO VEJAR A CANARIAS

REF (Régimen Económico y Fiscal). El REF no es un privilegio: es una herramienta de compensación estructural por nuestra lejanía, fragmentación y dependencia exterior. Perder o no defender espacios estratégicos como el Monte Tropic va directamente contra el espíritu del REF, porque limita la capacidad de generar riqueza propia, industria avanzada y empleo cualificado.

RUP (Región Ultraperiférica de la UE)
Como RUP, Canarias:
• Es frontera sur de Europa
• Es plataforma atlántica estratégica
• Tiene derecho a protección reforzada de sus intereses económicos y territoriales

Si España no defiende el Monte Tropic, está debilitando la posición de la UE en el Atlántico, algo que Bruselas no debería tolerar… pero que ocurre cuando el Estado no pelea.

Soberanía económica. Aquí está la clave:
• No se trata solo de banderas.
• Se trata de quién controla los recursos del futuro.

Telurio, cobalto, tierras raras:
• Energía verde
• Defensa
• Tecnología
• Autonomía industrial

Renunciar a esa batalla es condenar a Canarias a seguir viviendo solo del turismo y la dependencia, mientras otros aseguran su futuro industrial.

Diplomacia y dignidad

El Monte Tropic no es una cuestión diplomática: es una cuestión de dignidad, futuro y soberanía económica canaria.
Y quien no lo entienda, no está capacitado para gobernar Canarias ni para representarla.