Cuenta atrás para la Tenerife Bluetrail: la gran carrera sostenible que pone a prueba el PRUG del Teide

Con la vista puesta en los días 19, 20 y 21 de marzo de 2026, ya ha comenzado la cuenta atrás para la Tenerife Bluetrail, una de las pruebas de trail running más exigentes y emblemáticas de Europa y, al mismo tiempo, el primer gran examen real del nuevo Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) del Parque Nacional del Teide.

La Bluetrail no es una carrera cualquiera. Es un evento internacional que sitúa a Tenerife en el mapa mundial del deporte de montaña, alcanzando cotas cercanas a los 3.500 metros de altitud y atravesando uno de los espacios naturales más frágiles y valiosos del país. Precisamente por eso, su celebración bajo el nuevo PRUG adquiere una dimensión especial: el plan endurece las condiciones para actividades extraordinarias y obliga a demostrar, con hechos y no con discursos, que la convivencia entre deporte, turismo y conservación es posible.

La prueba, impulsada por el Cabildo de Tenerife, se presenta como modelo de carrera sostenible. La organización ha reforzado los controles ambientales, limitado recorridos y participantes, ajustado horarios, reducido la huella logística y aplicado criterios estrictos en la gestión de residuos y en la protección de zonas sensibles del parque. Nada queda al azar en un entorno donde cualquier impacto, por pequeño que sea, tiene consecuencias a largo plazo.

El PRUG contempla este tipo de eventos como excepciones muy tasadas, lo que convierte a la Bluetrail en un auténtico banco de pruebas del nuevo marco normativo. Si una carrera de esta magnitud logra desarrollarse sin comprometer los valores naturales del Teide, el plan habrá demostrado que no es un freno absoluto, sino una herramienta de equilibrio. Si no, quedará en evidencia la dificultad de aplicar sobre el terreno una normativa pensada para la protección máxima.

A poco más de un mes de su celebración, la cuenta atrás no es solo deportiva. Es también institucional, ambiental y social. La Tenerife Bluetrail llega como escaparate internacional y como mensaje claro: el futuro del deporte en espacios protegidos pasa por la sostenibilidad real, la planificación rigurosa y el respeto absoluto a un patrimonio natural que no admite errores. El Teide observa y el PRUG se juega su credibilidad.