La calima se ha instalado en Canarias desde el pasado domingo, dejando cielos turbios, reducción de la visibilidad y una notable presencia de polvo en suspensión en buena parte del Archipiélago. Según la Agencia Estatal de Meteorología, el episodio está provocado por vientos del este y sureste que arrastran partículas saharianas hacia las islas.
El fenómeno afecta especialmente a las vertientes sur y este, así como a zonas de medianías, con una calidad del aire deteriorada y sensación de ambiente pesado. Las autoridades sanitarias recomiendan extremar la precaución en personas con problemas respiratorios, cardiovasculares o alergias, evitando esfuerzos físicos al aire libre.
Las previsiones apuntan a que la calima podría persistir durante los próximos días, aunque con una tendencia a remitir de forma gradual a medida que cambie la situación atmosférica. Mientras tanto, el polvo sigue marcando el pulso meteorológico del Archipiélago.