Un joven de 21 años murió abatido por agentes del Servicio Secreto de Estados Unidos tras intentar acceder de forma violenta al perímetro de seguridad de Mar-a-Lago, la residencia del expresidente Donald Trump, ubicada en el estado de Florida.
Los hechos se produjeron de madrugada, cuando el individuo fue detectado por los sistemas de seguridad al aproximarse a una de las entradas del complejo. Según fuentes oficiales, el joven portaba un arma de fuego y un bidón con combustible y desobedeció las órdenes de los agentes para que se detuviera y depusiera su actitud. Ante la amenaza directa, los miembros del Servicio Secreto abrieron fuego y lo neutralizaron en el lugar.
En el momento del incidente, Trump no se encontraba en la residencia. Ningún agente resultó herido durante la intervención.