El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha intensificado su estrategia para limitar el consumo de los denominados alimentos insanos, una categoría que incluye principalmente productos ultraprocesados con altos niveles de grasa, azúcar y sal. Un tipo de alimentación estrechamente relacionados con el incremento del sobrepeso y la obesidad, y otras enfermedades, especialmente entre niños y adolescentes.
Entre las medidas propuestas se encuentra la restricción de la oferta de ultraprocesados en centros públicos como hospitales, colegios, universidades o instalaciones deportivas, así como un mayor control sobre las máquinas expendedoras. El objetivo es que la mayoría de los productos disponibles sean opciones saludables y basadas en alimentos frescos. Además, el Ministerio trabaja en limitar la publicidad de estos productos dirigida a menores.