El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha lanzado una de sus advertencias más duras desde el inicio de la invasión rusa al asegurar que Vladímir Putin está llevando al mundo al borde de una Tercera Guerra Mundial. En declaraciones difundidas este fin de semana por medios internacionales, Zelenski afirmó que la ofensiva rusa no es un conflicto local, sino una amenaza global que solo puede frenarse si la comunidad internacional actúa con firmeza.
“El problema no es solo Ucrania. Si Rusia no es detenida ahora, la guerra se extenderá”, subrayó el mandatario ucraniano, quien sostiene que el Kremlin no se conformará con el territorio ocupado y seguirá probando la resistencia de Occidente. Zelenski alertó de que cualquier cesión territorial o acuerdo débil sería interpretado por Moscú como una señal de debilidad, aumentando el riesgo de una escalada internacional.
Las declaraciones llegan en un contexto de máxima tensión diplomática, con Ucrania reclamando más apoyo militar y político para evitar que el conflicto derive en una confrontación directa entre grandes potencias.