Los documentos desclasificados del 23-F vuelven a situar a Canarias en el centro de una de las páginas más oscuras de la Transición. Según revelan estos papeles oficiales, el entonces capitán general del Archipiélago, Jesús González del Yerro, llegó a preparar un segundo golpe de Estado tras el fracaso del asalto al Congreso liderado por Antonio Tejero.
La operación estaba prevista para el 24 de junio, día de la onomástica del rey Juan Carlos I, y contemplaba un movimiento militar desde Canarias como reacción al desmoronamiento del plan inicial. Los informes apuntan a que el general mantenía contactos y estructuras activas a la espera de una señal política o militar que nunca llegó.
El fallecimiento de Tejero a los 93 años ha reabierto el debate histórico sobre el alcance real del complot y confirma que el 23-F no fue un episodio aislado, sino una amenaza prolongada para la democracia. Canarias, lejos de ser un territorio periférico, figuró en los planes de quienes intentaron frenar por la fuerza el rumbo constitucional del país.