Tras haber recuperado el equilibrio, y haber espantado los fantasmas que podrían haber aparecido de no haber ganado en Galicia, el Tenerife vuelve a casa para tratar de empezar a sentenciar un ascenso directo que, a trece jornadas del final, solo un suicidio colectivo de los blanquiazules podría evitar.
El triunfo ante el Arenteiro, en el paradigma de partido encerrona, en pleno invierno, en el norte de España y en un campo pequeño y embarrado, ha servido para mantener la ventaja de nueve puntos sobre un Celta Fortuna que, a estas alturas, ya parece ser el único adversario capaz de tratar de discutirle el trono al favorito, aunque habrá que ver hasta cuando.
Así, un Avilés en trayectoria descendente visita el Heliodoro, este viernes (20:15, desde las 19:45 en Radio MARCA), en un duelo en el que los de Cervera quieren empoderarse en un Heliodoro en el que han firmado tres de las cuatro derrotas sufridas esta campaña. Y como cada semana, se prevén pocos cambios en un once inicial que ya recita casi de memoria cualquier aficionado, salvo cambio ocasional.
Es cierto que, la baja de Nacho Gil condicionó la alineación ante el Arenteiro, y habrá que ver si el técnico tinerfeñista vuelve a apostar por Fabricio en una banda para cubrir la ausencia, otra vez, del futbolista valenciano, o si prefiere otra posibilidad, teniendo en cuenta que las circunstancias del partido serán totalmente diferentes. De resto, Alassan podría recuperar su sitio en la banda derecha, y la lucha de poderes en el centro del campo seguirá dividida entre Fabricio, Aitor y Juanjo Sánchez.
La posible inclusión de De Miguel en la convocatoria, podría darle más alternativas a un Cervera que, eso sí, parece que seguirá confiando en Gastón y Enric. Además, Javi Pérez apunta a volver a una lista y Chapela también empieza a pedir paso, aunque con el ex del Burgos habrá que tener paciencia, aún.