El Gobierno de Canarias ha dado por cerrado el proceso de estabilización del empleo público con la adjudicación de 3.530 plazas fijas a personal interino, culminando así un procedimiento marcado por retrasos acumulados, más de cuatro años de trámites y una fuerte contestación social y sindical.
El objetivo oficial ha sido reducir la elevada temporalidad en la Administración autonómica y dar cumplimiento a la normativa estatal y europea. Sin embargo, el cierre del proceso llega con 15 meses de demora sobre los plazos previstos, dejando un clima de incertidumbre entre miles de empleados públicos que han denunciado inseguridad jurídica y falta de soluciones para quienes no han logrado consolidar su puesto.
Durante este periodo se han sucedido protestas, concentraciones y recursos, especialmente en sectores como Educación y Sanidad, donde el abuso de la temporalidad ha sido estructural. La estabilización, aunque supone un avance, no ha logrado cerrar la brecha abierta en la Función Pública canaria, que encara ahora el reto de recuperar la confianza y garantizar un modelo de empleo estable y justo.