Un juzgado ha condenado a una mujer por un delito de denuncia falsa tras quedar acreditado que acusó a su exmarido de una agresión que nunca llegó a producirse en Telde. La sentencia considera probado que la acusada actuó “a sabiendas de su falsedad”, impulsando un procedimiento penal sin base real y causando un perjuicio directo a la persona denunciada.
El fallo judicial subraya que durante la investigación no se hallaron pruebas que respaldaran el relato de la supuesta agresión, mientras que los indicios y testimonios recabados desmontaron la versión presentada por la denunciante. Como consecuencia, el tribunal ha impuesto una condena que incluye la obligación de indemnizar a la víctima con 2.000 euros por los daños morales ocasionados.
La resolución recuerda la gravedad de formular denuncias falsas, especialmente en el ámbito de la violencia en el entorno familiar, al generar un uso indebido de los recursos judiciales y un daño personal y social difícilmente reparable.