El actual primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, ha respondido a las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en plena escalada de tensión internacional vinculada al conflicto en Oriente Medio.
Starmer, que antes de llegar a la política desarrolló una amplia trayectoria como abogado especializado en derechos civiles y derecho internacional, defendió que las decisiones de los aliados occidentales deben tomarse dentro del marco de la legalidad internacional y en coordinación entre socios.
Desde Londres se insiste en que la prioridad es evitar una escalada mayor del conflicto, preservar la estabilidad global y proteger las rutas estratégicas del comercio mundial. El jefe del Gobierno británico subrayó además que el Reino Unido seguirá trabajando con Estados Unidos y con sus socios europeos dentro del marco de cooperación de la OTAN.
Las declaraciones del mandatario británico llegan después del endurecimiento del discurso de Washington frente a Irán, un escenario que preocupa en varias capitales europeas por el riesgo de ampliación del conflicto y sus posibles efectos en la seguridad internacional y en los mercados energéticos.