‘A veces también hay que elegir quién camina a tu lado’, por Randy Mendiguchía

Con el paso de los años he aprendido que no todo el que te acompaña camina realmente contigo.

A veces confundimos la cercanía con el apoyo, la presencia con la lealtad. Hay personas que están ahí, pero no suman. Que escuchan, pero no entienden. Que comparten espacio contigo, pero no comparten tu camino.

He descubierto que la verdadera compañía se nota en los pequeños detalles: en quien respeta tus decisiones, celebra tus logros, te anima cuando dudas y no se siente incómodo cuando avanzas.

Porque no todas las personas que nos rodean aportan lo mismo. Algunas hacen el viaje más fácil, más humano y más bonito. Otras, sin darse cuenta, terminan restando energía y frenando nuestros pasos.

Por eso, este domingo me quedo con una reflexión sencilla: cuidar de mi camino también significa elegir bien quién lo recorres.