Abascal confirma que Vox solo entrará en gobiernos autonómicos si hay pacto programático con el PP y Feijóo le pide que no bloquee

El presidente de Vox, Santiago Abascal, despejó este martes las especulaciones sobre la participación de su partido en los gobiernos autonómicos de Extremadura, Aragón y Castilla y León. Según Abascal, la entrada de Vox en estos ejecutivos estará condicionada a la existencia de un acuerdo programático previo con el Partido Popular.

“Si hay un acuerdo programático de Gobierno, medida a medida, sí; si no lo hay, no”, afirmó el dirigente, subrayando que la presencia de Vox en los gobiernos autonómicos será la “principal garantía” para implementar las políticas que defiende su formación.

Tras la celebración de las elecciones en estas tres comunidades, Abascal se mostró contundente sobre la voluntad de su partido de compartir coaliciones con el PP, pero insistió en que únicamente lo harán donde exista un programa conjunto previamente acordado. “Donde haya posibilidad de programa de gobierno, habrá gobiernos de coalición”, reiteró, dejando claro que en caso contrario, los gobiernos quedarán bajo control del PSOE o se convocarán nuevas elecciones.

Por su parte, el líder del PP, Núñez Feijóo, ha intensificado este lunes la presión sobre Vox tras el frenazo electoral de la formación de Santiago Abascal en las elecciones de Castilla y León. Durante su intervención ante la Junta Directiva Nacional del PP en la sede de Génova, Feijóo reclamó un acuerdo claro con los ultras para permitir que el PP lidere los gobiernos regionales.

El dirigente popular insistió en que hasta ahora no se han presentado “objeciones de fondo” por parte de Vox al documento marco de negociación y criticó que solo se han ofrecido excusas para bloquear el pacto. “Nadie ha dado razones para bloquear, solo se han puesto excusas y ya está bien”, subrayó Feijóo ante los principales miembros de su partido.

Aunque Feijóo no cerró la puerta a distintas fórmulas de gobierno, el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, dejó claro que su preferencia es gobernar en solitario.