Al menos 35 vuelos militares vinculados al ataque a Irán partieron de bases en España pese al discurso del “no a la guerra”

El conflicto abierto entre Irán y la coalición occidental ha situado a España en el foco del debate político después de conocerse que decenas de movimientos de aeronaves militares vinculadas a las operaciones contra Irán han partido o han hecho escala en territorio español en los días previos al ataque.

Según informaciones publicadas por medios nacionales y datos de seguimiento aéreo, entre el 27 de febrero y el 5 de marzo se registraron al menos 35 movimientos de vuelos militares relacionados con la operación internacional contra objetivos iraníes. Parte de esos movimientos incluyeron aviones de combate y aeronaves de apoyo logístico que utilizaron bases aéreas españolas o espacio aéreo del país.

Entre esos desplazamientos figuran hasta 24 aviones de combate que habrían salido desde instalaciones militares utilizadas por fuerzas aliadas, en el marco de la preparación del operativo militar contra Irán. Además, se registraron vuelos de reabastecimiento, transporte militar y apoyo logístico vinculados a la misma operación.

La revelación ha generado controversia política en España, ya que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido públicamente una posición de prudencia y ha reiterado en varias ocasiones el mensaje de “no a la guerra” ante la escalada bélica en Oriente Medio.

Fuentes gubernamentales han insistido en que España no participa directamente en operaciones ofensivas y que la utilización de bases o infraestructuras responde a acuerdos internacionales de cooperación militar con aliados, especialmente dentro del marco de la OTAN.

Sin embargo, la oposición y varios analistas consideran que el volumen de movimientos militares detectados demuestra que España ha tenido un papel logístico relevante en la operación, al permitir el tránsito de aeronaves vinculadas a la ofensiva contra Irán.

El debate llega en un momento especialmente delicado para la política exterior española, con la escalada del conflicto en Oriente Medio y con el Gobierno intentando mantener una posición diplomática de contención mientras aumenta la presión internacional sobre el régimen iraní.

La controversia también reabre el debate sobre el papel de las bases militares en España —como Rota o Morón— en operaciones internacionales, especialmente cuando se producen en contextos de conflicto armado de gran escala.