El Gobierno federal de Alemania ha aprobado una medida pionera para reforzar el ahorro de las futuras generaciones: todos los niños y adolescentes de entre 6 y 18 años recibirán una aportación estatal de 10 euros mensuales, destinada exclusivamente a un fondo individual de jubilación.
La iniciativa, conocida como “pensión de inicio temprano” (Frühstart-Rente), forma parte de una reforma estructural del sistema de pensiones con la que el Ejecutivo busca anticiparse al envejecimiento de la población y a la presión creciente sobre el modelo público de jubilación.
Según el Ministerio de Finanzas alemán, el dinero se ingresará en cuentas personales de ahorro a largo plazo, a nombre de cada menor, y no podrá retirarse hasta la edad legal de jubilación. La medida comenzará a aplicarse a partir de 2026, con carácter progresivo, y se ampliará de forma escalonada hasta cubrir a todos los menores dentro del tramo de edad establecido.
El Gobierno subraya que no se trata de una paga directa a las familias, sino de una inversión pública a largo plazo para fomentar la cultura del ahorro desde edades tempranas. Además, el plan contempla incentivos adicionales para las aportaciones privadas, con el objetivo de complementar las futuras pensiones y aliviar la carga del sistema