La huelga del personal de Groundforce, empresa encargada de la asistencia en tierra de varias aerolíneas, continúa dejando su huella en los aeropuertos de Canarias en uno de los momentos de mayor tráfico del año.
Según los sindicatos, el seguimiento en las Islas está siendo alto, lo que ha obligado a activar servicios mínimos para garantizar la operativa básica. Aun así, la situación genera incertidumbre entre pasajeros y compañías, especialmente en plena Semana Santa, cuando la movilidad se dispara.
Groundforce desempeña un papel clave en la actividad aeroportuaria: desde la carga y descarga de equipajes hasta la atención a aeronaves en pista. Cualquier alteración en este servicio impacta directamente en la puntualidad de los vuelos y en la experiencia de los viajeros.
El conflicto laboral, centrado en condiciones de trabajo y reivindicaciones del personal, mantiene abiertas las negociaciones, aunque por el momento no se ha alcanzado un acuerdo que permita desconvocar los paros.
Mientras tanto, los aeropuertos canarios operan bajo presión, en un equilibrio delicado entre garantizar el servicio y afrontar una protesta que vuelve a poner sobre la mesa la fragilidad del sistema en momentos clave.