El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ha expresado su preocupación por el futuro de la política migratoria europea y por la posibilidad de que la actual mayoría en las instituciones comunitarias impulse cambios que debiliten el nuevo pacto de migración y asilo que comenzará a aplicarse la próxima semana.
En declaraciones realizadas a Cadena SER Canarias, el ministro advirtió de que la evolución política dentro de la Unión Europea podría traducirse en un endurecimiento de las medidas relacionadas con la acogida de migrantes y la protección de los derechos humanos.
“Yo entiendo la preocupación que hay pero yo estoy más preocupado por el futuro. Estoy más preocupado porque este pacto que va a entrar en vigor en nada, sea derogado por una mayoría actual en la Unión Europea, que lo endurezca y que no ayude a los territorios fronteras, porque no los ayuda”, afirmó.
Torres señaló que la presencia creciente de fuerzas de ultraderecha en distintos países europeos está influyendo en el debate migratorio comunitario. En este sentido, aseguró que existe “una preocupación” por el posible retroceso en la defensa de los derechos humanos de las personas migrantes que llegan a territorio europeo.
Pese a sus reservas sobre algunos aspectos del acuerdo, el ministro defendió que el nuevo pacto representa un avance respecto al marco anterior. A su juicio, aunque “pudo haber sido mucho más ambicioso”, resulta “muchísimo mejor” que el sistema vigente hasta ahora.
Entre los elementos que valoró positivamente destacó la obligación de los Estados miembros de asumir parte de la gestión migratoria o, en caso contrario, afrontar una compensación económica. Según explicó, este mecanismo introduce un mayor grado de corresponsabilidad entre los países de la Unión Europea.
Torres aprovechó además para reivindicar el modelo aplicado por España en la atención a menores migrantes no acompañados. En este sentido, defendió la distribución de estos jóvenes entre distintas comunidades autónomas como una herramienta para aliviar la presión que soportan territorios fronterizos como Canarias, Ceuta y Melilla.
“Estamos hablando de entre 2.500 y 3.000 que ya han salido de Canarias, Ceuta y Melilla”, indicó el ministro al referirse a los traslados realizados en los últimos meses.
Asimismo, criticó la posición mantenida por la oposición respecto a esta cuestión. “La derecha votó en contra y han dicho que si ellos gobiernan, los inmigrantes o se quedan en los territorios o regresan a sus países”, señaló, aunque recordó que esta última opción no es aplicable en el caso de los menores.